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Brambati goes green!! Economía verde

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El día de hoy hablamos de economía verde, o más correctamente de economía ecológica, para referirnos a un modelo teórico de desarrollo económico que deriva de un análisis econométrico del sistema económico, que además de las ventajas (aumento del Producto Interno Bruto) de un determinado régimen de producción, tiene en cuenta el impacto ambiental, es decir, los potenciales daños ambientales generados por el ciclo entero de transformación de las materias primas a partir de su extracción, pasando por el transporte y la transformación en energía y productos acabados, hasta llegar a los posibles daños ambientales que derivan de la eliminación de los mismos.
Dichos daños se repercuten a menudo, en un mecanismo típico de retroacción negativa, en el mismo PIB disminuyéndolo debido a la reducción del rendimiento de actividades económicas que se benefician de una buena calidad del medio ambiente, como la agricultura, la pesca y el turismo.
Este análisis plantea como solución medidas económicas, legislativas, tecnológicas y de educación pública, con capacidad de reducir el consumo de energía, de recursos naturales (agua, alimentos, combustibles, metales, etc.) y los daños ambientales, promoviendo al mismo tiempo un modelo de desarrollo sostenible a través del aumento de la eficiencia energética y de producción, que genere a su vez una reducción de la dependencia en la importación, la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, la reducción de la contaminación local y global, hasta llegar a la instauración de una auténtica economía sostenible a escala global y duradera, valiéndose primordialmente de recursos renovables (como la biomasa, la energía eólica, la energía solar, la energía hidráulica) y procediendo a una reutilización más a fondo de todo tipo de desechos domésticos e industriales para evitar lo más posible el desperdicio de los recursos. Se trata, pues, de un modelo fuertemente optimizado de la economía actual del mercado, por lo menos en sus intenciones originales.
Muchos organismos internacionales y empresas han comprendido que la reducción de las emisiones a la atmósfera no solo ofrece ventajas a nuestro medio ambiente sino que ayuda también a las empresas a obtener un ahorro apreciable en términos económicos.
Un aspecto nada desdeñable, sobre todo en un momento en el que todas las realidades productivas están buscando soluciones para reducir los costes. 
Y ha sido precisamente esta confluencia de intereses la que ha generado la norma Iec 60034-30:2008, que desde 2009 establece una nueva clasificación de la eficiencia de los motores eléctricos.
Hasta ese momento, los motores se clasificaban en tres categorías: Eff1, Eff2 y Eff3, con el reconocimiento Eff1 utilizado únicamente para indicar las soluciones caracterizadas por el mejor rendimiento.
La adhesión a esta norma, sin embargo, era voluntaria y no se contemplaban sanciones para quien propusiera productos sin clase de identificación, y es esto precisamente lo que busca remediar la Iec 60034-30:2008 estableciendo requisitos precisos para los motores con potencia de entre 0,75 y 375 kW, que se comercializarán durante los próximos años, y que identifica las clases de eficiencia energética con la sigla Ie, seguida por un número creciente, según el nivel de eficiencia.
Desde un punto de vista teórico, si todos los motores eléctricos instalados se caracterizaran por un alto rendimiento energético, el consumo total podría reducirse en un 20-30%, lo que equivaldría a un ahorro del 7% de la electricidad que se emplea actualmente.

Brambati Spa, con el respaldo del proveedor Enfinity Italia srl, ha realizado la instalación, de techo, de una instalación fotovoltaica de 200 kWp, encargándose de realizar el saneamiento y las nuevas coberturas de los establecimientos de Codevilla; la instalación totalmente integrada, con una potencialidad para producir unos 220 MWh al año, permite al Grupo Brambati alcanzar metas importantes en cuanto al ahorro energético, al uso eficaz de los recursos y al desarrollo sostenible.
La misma filosofía, orientada hacia la eficiencia y la optimización de los ciclos productivos, puede apreciase a diario en el diseño y la realización de máquinas e instalaciones de Brambati Spa para la industria alimentaria, para dar siempre la respuesta más adecuada a las expectativas de sus clientes”.

Traziabilidad de los alimentos e hilera alimentaria: ¡habla cómo comes!

Estas palabras, muy a menudo manidas por el marketing y por la publicidad de los productos agroalimenicios, indican algo muy preciso y que se puede conseguir sólo a través de procedimientos atentos y organizados. Es inútil adornarse de ellas y lucirlas como si se tratara de títulos: la traziabilidad de la hilera es exclusivamente la identificación documentada de las empresas que han concurrido a la producción y comercialización de un producto, que sea materialmente y singularmente identificable. La identificación se basa sobre dos elementos esenciales: la identificación de las empresas implicadas en la producción y la de cada producto. Su localización no se puede limitar a la identificación de los flujos de entrada y de salida de una empresa, sino tiene que permitir localizar exactamente cuales de los flujos en entrada han contribuido a la formación de cada porción de producto en salida.

¿Como mantener el trazado de los pasajes productivos? El poder de los ‘report’.
Por primera cosa necesita haer un estudio de factibilidad y una análisis de la situación productiva incluyendo todas las partes interesadas para producir una lista detallada de los datos de ‘report’ necesarios y la lista de las mejoras a las técnicas de producción para optimizar el nivel de precisión de la traziabilidad .
El report abastecido por Brambati está organizado de manera que se pueda seguir cada movimiento de producto en el proceso productivo, permitiendo el archivo de los datos en un disquete y el proceso de búsqueda y de imprenta.

Cocción bizcochos

La palabra bizcocho deriva directamente del latino bis-coctus, o sea cocido dos veces y ya en al etimología manifiesta su criticidad. La cocción en efecto es sólo uno de los procesos térmicos a los cuales están sometidos generalmente los alimentos y los bizcochos en particular, y tiene la finalidad tanto de conseguir un producto más digerible y agradable al palatar como de hacer que dure lo más posible en el tiempo.
Esto no quita que esa sea la etapa más crítica bien a nivel casero o industrial, fundamental para dar a los bizcochos el aspecto, el sabor, el perfume, la fragancia y la capacidad de conservación que les permite conseguir tan buen éxito. Es imposible determinar y aconsejar las condiciones do cocción; la única posibilidad es indicar unas intervenciones razonables, que después tendrán que ser rectificadas con mucha práctica y mucha paciencia.
Se considera a Italia como la patria de los bizcochos: en efecto se cuenta que los primeros que usaron panes de bizcochos especiales fueron los soldados romanos mismos. Las antiguas crónicas refieren que ya en el 31 antes de Cristo los soldados estaban equipados con especiales provisiones parecidas a las “galletas” que aún hoy se les dan a los sodados cuando están de viaje.
A nivel industrial el proceso de praparación y cocción de los bizcochos es largo y delicado y lo demuestra ya a partir de la consigna de las materias primas principales, harina blanca, harina integral, azucar y almidón, que se hace por trámite de un camión cisterna. Para las materias primas liquidas (agua, aceite, grasas, chocolate, cremas, confituras, leche, alcol, etc…) en cambio, se utilizan pequeñas cisternas en acero inoxidable muy a menudo calentadas o enfriadas según los casos.
Después de recibir las materias primas, se hace una inspección muy meticulosa para controlar su perfecto estado de conservación y para tomar unas muestras; luego se pesan y se amasan añadiendo levadura, para favorecer el fermento de los azúcares; luego se le pone sal y eso contribuye a dar a los bizcochos el “sabor” y la coloración intensa de la costra a la cual estamos acostumbrados.
Al poner los bizcochos en el horno, hay una diferente penetración de calor según las temperaturas y la calidad de la masa. En efecto una masa blanda requiere una temperatura más elevada respeto a una masa dura, que se seca más rápidamente. Al introducir cualquier tipo de producto en el horno, su temperatura sube por la difusión del calor que ocurre de maneras diferentes en zonas diferentes; la parte que está en contacto con la superficie de cocción recibe calor por contacto directo, mientras la parte que queda recibe calor a través del aire y a través de la superficies superiores,las que deben calentar. Las diferentes reacciones que tienen como consecuencia una serie de modificaciones estructurales superiores irreversibles, tienen que ser meticulosamente controladas a través de la cantidad de calor abastecida y absorbida, el nivel de humedad y el tiempo de permanencia en el horno, para evitar que se pueda compromitir la calidad de este sabroso alimento.
De cualquier modo es imposible establecer teóricamente las condiciones “ideales” de cocción, se pueden sólo indicar unas intervenciones razonables, a los cuales habrán que efectuar unos arreglos, que sóla la práctica podrá indicar.

Cocción bizcochos

La palabra bizcocho deriva directamente del latino bis-coctus, o sea cocido dos veces y ya en al etimología manifiesta su criticidad. La cocción en efecto es sólo uno de los procesos térmicos a los cuales están sometidos generalmente los alimentos y los bizcochos en particular, y tiene la finalidad tanto de conseguir un producto más digerible y agradable al palatar como de hacer que dure lo más posible en el tiempo.
Esto no quita que esa sea la etapa más crítica bien a nivel casero o industrial, fundamental para dar a los bizcochos el aspecto, el sabor, el perfume, la fragancia y la capacidad de conservación que les permite conseguir tan buen éxito. Es imposible determinar y aconsejar las condiciones do cocción; la única posibilidad es indicar unas intervenciones razonables, que después tendrán que ser rectificadas con mucha práctica y mucha paciencia.
Se considera a Italia como la patria de los bizcochos: en efecto se cuenta que los primeros que usaron panes de bizcochos especiales fueron los soldados romanos mismos. Las antiguas crónicas refieren que ya en el 31 antes de Cristo los soldados estaban equipados con especiales provisiones parecidas a las “galletas” que aún hoy se les dan a los sodados cuando están de viaje.
A nivel industrial el proceso de praparación y cocción de los bizcochos es largo y delicado y lo demuestra ya a partir de la consigna de las materias primas principales, harina blanca, harina integral, azucar y almidón, que se hace por trámite de un camión cisterna. Para las materias primas liquidas (agua, aceite, grasas, chocolate, cremas, confituras, leche, alcol, etc…) en cambio, se utilizan pequeñas cisternas en acero inoxidable muy a menudo calentadas o enfriadas según los casos.
Después de recibir las materias primas, se hace una inspección muy meticulosa para controlar su perfecto estado de conservación y para tomar unas muestras; luego se pesan y se amasan añadiendo levadura, para favorecer el fermento de los azúcares; luego se le pone sal y eso contribuye a dar a los bizcochos el “sabor” y la coloración intensa de la costra a la cual estamos acostumbrados.
Al poner los bizcochos en el horno, hay una diferente penetración de calor según las temperaturas y la calidad de la masa. En efecto una masa blanda requiere una temperatura más elevada respeto a una masa dura, que se seca más rápidamente. Al introducir cualquier tipo de producto en el horno, su temperatura sube por la difusión del calor que ocurre de maneras diferentes en zonas diferentes; la parte que está en contacto con la superficie de cocción recibe calor por contacto directo, mientras la parte que queda recibe calor a través del aire y a través de la superficies superiores,las que deben calentar. Las diferentes reacciones que tienen como consecuencia una serie de modificaciones estructurales superiores irreversibles, tienen que ser meticulosamente controladas a través de la cantidad de calor abastecida y absorbida, el nivel de humedad y el tiempo de permanencia en el horno, para evitar que se pueda compromitir la calidad de este sabroso alimento.
De cualquier modo es imposible establecer teóricamente las condiciones “ideales” de cocción, se pueden sólo indicar unas intervenciones razonables, a los cuales habrán que efectuar unos arreglos, que sóla la práctica podrá indicar.

Respeto por la naturaleza, amor por la calidad

Hoy día uno de los temas que nos interesan mucho en cuanto ciudadanos y habitantes del planeta tierra es el del ambiente y de las necesidades de emprender una economía que se desarrolle alrededor del concepto de economía sostenible.

La capacidad de conjugar ambiente y producción atestigua una toma de conciencia que ya hace parte de nuestra filosofía empresarial: la conciencia que el respeto por el ambiente es uno del los factores fundamentales para realizar una producción de calidad.

Hay mucha gente que se pregunta si sea posible conjugar provecho, ambiente y energía.
Un mundo ecosostenible es posible, pero esa iniciativa hay que salir de las empresas, a través de un reducción de las emisiones dañinas que causan el aumento de la temperatura global.
Es suficiente dotar las plantas con los más evolucionados sistemas para el abatimiento de las emisiones en atmósfera, para poderlas cuantificar, controlar y reducirlas con gradación.

Muchas empresas viven este problema como una necesidad “a posteriori”, mientras esencialmente diferente es la actitud del grupo Brambati, que ha sabido acatar el tema antes de la concepción de procesos y plantas. Proponiéndose estos objetivos de manera sistemática es posible desarrolar soluciones muy adelantadas, no sólo para abatir el impacto ambiental, sino también para reducir las necesidades energéticas y eliminar el derroche de recursos.

Más allá de eso, para Brambati es importante también la gran actividad de investigación dirigida a la optimización de los sistemas de abatimiento de las emisiones atmosféricas constituídas por sustancias orgánicas volátiles y polvos, derivantes de las plantas de tostadura de café.

El ahorro energético y el respeto por el amibiente nos ponen muy orgullosos bien como productores bien como consumidores, bien como ciudadanos bien como hombres. La calidad de la vida pasa también a través de la calidad de lo que comemos, bebemos y respiramos; acordémonos siempre de eso.

Donde nace un buen café

Como ya se sabe, son el aroma y el sabor que determinan la bontad del café. Muy a menudo la calidad de las materias primas, la procedencia del café verde, la calibración y modulación de la mezcla, son los elementos a los cuales se pone mayor atención. Seguramente es buena cosa hacerlo, pero no hay que olvidar que es el proceso el que aporta un toque inconfundible a su calidad. Un proceso incorrecto y sobre todo una tostadura incorrecta, pueden hacer daño y frustrar también la calidad de productos excelentes. De la misma manera una análisis minuciosa de la curva del tueste, puede optimizar la calidad de los productos aun no sean de gran categoría.

La fase de tostadura, que transforma el café verde en el producto final, se basa esencialmente sobre la receta de tostadura
. La receta de tostadura consta de todas las informaciones y los parámetros que definen juntos los pasos de la tostadura desde la introducción del café verde en el tambor de tostadura, hasta su transporte en el sitio del producto final. La receta de tostadura, libremente programable desde el terminal de control de la planta, es guardada en la base de datos y puede ser llamada, supervisionada y cambiada a voluntad; una vez que haya sido definida en cada fase de su elaboración, es usada para la operatividad de la planta.

En el ciclo de elaboración del café la flexibilidad hay que ser total: la cantidad, la temperatura y los tiempos deben ser manejables al 100%, con un completo control sobre el perfil de tostadura. Eso es posible gracias a la experiencia de casi 50 años del grupo Brambati, que ha desarrollado una máquina en vanguardia, empleando las más modernas tecnologías disponibles en el mercado y valiéndose de estudios de la ingeniería en continuo desarrollo. Hablamos del modelo “BR”, la cumbre de la gama de tostadoras Brambati.

Las características que hacen único el producto final, como el desarrollo del aroma y del color, se producen durante la tostadura. La atención con la cual este proceso es finalizado y la capacidad en la reproducción de las mismísimas condiciones en cada tostadura, aseguran que el ciclo puede ser repitido con la misma constante calidad en el tiempo. No lo renunciemos.

Sevilla: donde el café perfuma de historia

La manifestación Tea & Coffee World Cup Exhibition este año se desenvuelve en Sevilla, extraordinario marco de la cita usual dedicada a la descubierta de los productos y de las novedades en el sector de café y de té. España representa uno de los mercados de café más grandes del mundo, con un mercado de té en rápida expansión y con gustos muy dinámicos y propensos al cambio, resueltemente representativos de las tendencias del día.

De siete a nueve de junio en Sevilla estarán presentes más de 300 expositores, pertenecientes a todos los ámbitos de la industria del café y del té, desde los abastecedores de equipamientos para todo el proceso productivo a los comerciantes, desde las numerosas cadenas de restaurantes, hoteles y cafeterías a los vendedores al por menor y a los grandes almacenes, provenientes desde más de 120 países. Dato interesante es que la feria de Sevilla excederá en presencias las nueves ediciones precedentes.

Brambati estará en el pabellón 420 por toda la manifestación, y en el día de domingo 7 de junio hará un grupo de trabajo sobre la tostadura de café. Pondremos pronto en el Internet una síntesis de la intervención, apropriadamente pensada para los que no han podido tomar parte en el acontecimiento y para los que desean saber algo más sobre este delicato e importante proceso.

Tea & Coffee World Cup es patrocinada por Tea & Coffee Asia y por Coffee Trade Journal, dos publicaciones que, con su larga experiencia, su autoridad y su contenidos editoriales únicamente on-target, serán las guías durante la intervención.

Brambati estará allí. ¿Y Ustedes?

Pasta: toda la calidad del Hecho en Italia

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Empezando desde el segundo posguerra, la así llamada “dieta mediterránea” se ha convertido siempre más en un punto de referencia mundial, sinónimo de alimentación correcta y saludable, además que extremamente agradable. Según las crónicas el inventor de la “dieta mediterránea” fue el nutricionista Ancel Keys, (la famosa “ración K” lleva su letra inicial). El estudioso vivió mucho tiempo en Italia estudiando y demonstrando las virtudes de una alimentación basada sobre el aceite de oliva, verduras y fruta pero sobre todo cereales complejos, componentes básicos de pasta y pan. Las virtudes de este tipo de alimentación están el las materias primas y a fin de que estas virtudes puedan expresarse de la forma mejor es necesaria una correcta y meticulosa gestión de estas materias primas y de los muchos procesos que determinan el célebre resultado.  Todo eso es lo que pasa en la muy recién planta realizada por el grupo Brambati en los Estados Unidos, donde el alta tecnología es usada para mejor valorizar la calidad de estos tan preciosos alimentos. El establecimiento, que se desarrolla en un área muy extendida, está hecho por tres zonas operativas: la primera es la torre de los silos, la segunda zona es la de producción y luego está el área de packaging (empaquetar)y de trituración.Conjugando las exigencias de fábrica, las especificación técnica requerida por el cliente el tradicional know how empresarial, Brambati ha desarrolado y realizado una planta en vanguardia en el mundo por lo que respeta la integración de las redes y la sencillez de gestión; ejecutar y controlar todas las operaciones de todo el sístema es muy fácil: control de alarmas y flujo productivo, diagnóstica hardware y softaware para la manutención, gestión de recetas (porque cada tipo de pasta necesita mezclas específicas de sémola para exaltar su calidad), report, documentación y lote de producción, están al alcance de los operadores.Por lo que concierne el “report”, Brambati ha pensado también a la trazabilidad de las materias primas, exigencia cresciente de todos los operadores en el sector. Cada movimentación de sémola es grabada en los discos duros de los ordenadores y archivada en un data base que permite remontar al origen y al itinerario de transformación hecha por el producto.El establecimiento administra el entero proceso productivo, empezando desde la carga de los vagones de carga que en alternativa a los camiones aportan la sémola, que luego es cargada en los ocho silos (cuya capacidad es 110 toneladas cada uno) a través de transporte neumáticos en aspiración y compresión. Antes de ser almacenadas, la sémola pasa por el tamiz, por filtros y detector de metales para ser refinada; luego la se sumite al control de aceptabilidad que son una serie de pruebas físico-químicas hechos por los técnicos de los laboratorios para verificar su idoneidad y calidad. De esta manera, son respetados todos los elevados estandares impuestos por el cliente, que están en la base de la calidad del producto.Una vez almacenadas, las calidades de sémola son mezcladas meticulosamente (según los “input” determinados por la receta) y enviadas a la producción. En la base de los silos hay grupos para la mezcla, con distribuidores y cócleas que dosifican la sémola y la envían neumáticamente a las tres líneas de producción con capacidad que alcanzan más de 5000 Kg/h (líneas que en futuro serán 4: es muy recién en efecto el acuerdo para la realización y gestión de la cuarta línea). En fin hay la recuperación de la pasta con la trituración de reparto.La ingeniería Brambati ha solucionado de manera eficaz las considerables complejidad de este proyecto, empezando por las distancias que aparta la estación de carga del vagón, de la cumbre de la torre silos y el área de mezcla desde la de producción y desde la de confección. Hay que señalar además la variedad de dispositivos que se deben controlar: centenar de motores, más de 90 inversores, más de 100 electroválvulas, muchos dispositivos de arranque estáticos (soft starter), celdas de carga, balanzas, niveles, sensores, circuito de control de los filtros con mangas, sistemas antiincendio y antiexplosión, cuadros de maniobra y otors dispositivos.Todo eso ocurre, como ya dicho, a través de una total centralización del control y de la diagnóstica. Hay dos emplazaminetos perfectamente iguales: una en la sala de control (área de producción)la otra en la torre silos, a través de las cuales el operador puede maniobrar y tener bajo su control la entera planta. Además, en las zonas más remotas de la zona de confección hay unas posiciones de gestión de los locales y para favorecer la manutención; están además a disposición dos así llamados “discos volnates” o sea consolle portátiles que se pueden conectar a una serie de puertas puestas por toda la planta para el mando manual de los usuarios locales.Es posible el control remoto de la planta bien por software bien por hardware desde las oficinas Brambati para una rápida intervención en caso de averías pero también para operaciones periódicas de verificación o el auxilio de nuestros técnicos a las maniobras de los operadores. Es la tele-asistencia que hoy vigila la relación entre abastecedor y cliente haciendo aún más eficaz y eficiente la asistencia sobre todo en fase de prueba. Todo eso necesita de un nivel tecnológico muy innovador, de redes integradas y arquitecturas distribuídas. Una solución práctica a las nuevas exigencias industriales que necesitan de controles centralizados y sinópticos para arquitecturas productivas siempre más complejas y articuladas.Pero el resultado más consistente es la calidad del producto final: una perfecta síntesis de sistemas muy adelantados al servicio de recetas tradicionales, de tecnologías evolucionadas que respetan y resaltan la calidad de las materias primas, para afirmar el liderato de un producto-símbolo del hecho en Italia.    s remotass 

La tradición doméstica

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 En Italia el consumo de café es un verdadero rito, para el cual cada uno afirma que tiene su propio secreto para que su resultado sea incomparable. Hoy el bar es el templo donde se celebra ese rito con más frecuencia. Hay además una gran oferta de maquinarios para hacer excelentes expresos domésticos, pero existe un pertinaz “núcleo duro” de tradicionalistas que defienden la preparación doméstica del café con las tradicionales cafeteras.Esa costumbre tiene hoy, más que nunca, muchos partidarios, estimadores y atentos preparadores. La famosa “tazzurella ‘e café” (tacita de café) celebrada por el grande Eduardo de Filippo es un verdadero cimiento de la tradición alimentaria nacional.Se podría entonces escribir un libro sobre las centenares de  astucias, sobre el nivel de compresión de la molienda, sobre el agua, sobre la cantidad de calor empleada.Hay además unos que hacen hasta la torrefacción en casa (a menudo con resultados muy discutibles) y eso nos muestra lo tanto que pueda ser personalizable la preparación de esta bebida única.A veces se puede asistir hasta a contiendas sobre quien tenga los correctos conocimientos para preparar en casa un café “perfecto”. Una de las más conocidas concierne el debate entre los partidarios de la cafetera “napolitana”, en la cual el café se obtiene por la caída del agua calentada  a través del filtro y los partidarios de la cafetera “moka”, en la cual la presión hace subir el agua hirviendo a través del filtro. No tenemos la menor intención de tomar posición en esa disputa: respetemos las diferentes sensibilidad de los consumidores. Hay unos a los cuales el café le gusta más suave y perfumado, a otros le gusta más fuerte y denso. Los dos sistemas pueden dar un café excelente con respeto a esas diferencia de gusto; destacamos el hecho que la napolitana tiene una menor difusión de la moka, también porque necesita un tiempo de espera mayor, lo que no siempre es un defecto, si ese tiempo se transcurre en buena compañía.      

Un aroma despertador

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Todo el mundo conoce la amable sensación acogedora que se advierte al entrar un ambiente donde hayan acabado de hacer café.Ese agradable aroma que se difunde en el aire no es sólo el preludio al placer de saborear esa bebida, sino ya es una delicia para el olfato.Pero quizás haya algo más: en efecto parece que el solo perfume de café sea capaz de desarrollar un papel en el sistema neurovegetativo.Eso sería demostrado por un estudio sobre animales hecho por el biólogo japonés Yoshimori Masuo, que después de haber sumetido unas cobayas a un periodo bastante largo de desvelo, ha medido sus actividades cerebrales, anotando que unos genes trabajaban bajo su normal régimen de funcionamiento. Una vez expuestos al solo aroma de café, y por lo tanto sin asumir cafeína, los animales han mostrado una rápida reactivación de la actividad en todos los genes que se habían “adormecido”. Esta noticia ha sido documentada en el “Venerdì” del periódico Repubblica del 11 de julio.   La perspectiva puede ser relacionada al cresciente interés levantado por el aroma terapia, una disciplina que estudia y practica el uso de aceite esencial de origen vegetal para el mantenimiento de la salud o para terapia. Los que practican esta disciplina afirman que las sustancias volátiles y las que huelen de las plantas pueden tener efectos sobre la fisiología humana intereaccionando en el plan físico, energético y también mental. Todavía a lo lejos de ser una verdadera y propia terapia, el aroma terapia necesita estudios y verificaciones antes que sea considerada un verdadero y proprio sistema de tratamiento médico. Pero queda innegable que las sensaciones físicas producidas por perfumes y aromas tienen para nosotros un fuerte poder evocador e imaginativo. Se ha demostrado científicamente que son los olores los que despiertan en nosotros los recuerdos más lejanos. Y estamos casi seguros que si hay un aroma que pueda causar buen humor (por lo menos a los que cuidan este blog) es exactamente el del café